ÉTICA Y ESTÉTICA
(Los valores bis)

En la Tribuna Altoaragonesa del pasado día 22, pudimos leer como el Sr. Elboj Broto, cual pretendido Séneca, nos enviaba a guisa de Summa Vitae un embrionario compendio filosófico lleno de grandilocuentes palabras que pretendían nada más y nada menos que alumbrarnos en esta oscura noche de España, como si fuesen monedas de oro encontradas entre la basura.

El Sr. Senador pretendía abrirnos los ojos, poniéndonos unos monóculos hechos con los tópicos odres políticos llenos de viento: las viejas utopías. Según nos daba a entender, aún está convencido de que solo la filosofía puede despertarnos, disipar nuestro profundo sueño nacional; sacarnos, en suma, de toda la ruina moral y económica en la que estamos sumidos. Cosas de las que él , no sintiéndose concernido en modo alguno, culpa, y le cito, “a los poderosos, los ricos, los vencedores y los que dominan la Ciencia y la Tecnología”. Continuar leyendo “ÉTICA Y ESTÉTICA
(Los valores bis)”

LA PATAGONIA o la agonía de la mala pata

Si a Vd. le gusta viajar, le interesa, siga leyendo. Si no es así, mejor pasar de todo esto, porque está leyendo las palabras de un bicho raro, según mi señora. Alguien que desde hace años lleva “tuneándose” la casa, que diría un hombrecito moderno y parco en palabras, con los libros y música suficientes y necesarios como para atravesar el proceloso mar de la vida sin otras mayores necesidades.

Pero ella, que cree que como fuera de casa no se está en ningún sitio, de cuando en cuando ahorra para conminarme finalmente a salir, bajo su impiadosa reflexión de siempre ante los hijos…”miradlo, miradlo, va a acabar tan raro como acabó su padre, vuestro abuelo…hablando sólo a la tv y no queriendo saber nada con nadie”.

Continuar leyendo “LA PATAGONIA o la agonía de la mala pata”

El ZIKA Y EL SENY

Paseando el pasado y soleado domingo otoñal por el paseo marítimo de cualquier bonito pueblo costero de la Costa Dorada, pude ver muchos balcones preñados de multicolores SI y lo asocié inmediatamente con el famoso mosquito del ZI-KA (SI-CAT), no pude evitarlo. El que pica y reduce el cerebro de los neonatos.

Verán, comencé a amar y a conocer Cataluña y sus gentes hace ya unos cuarenta años. Estaba recién llegado a Huesca y comenzando a ejercer. Había tenido la suerte de encontrarme poco antes al catedrático de mi especialidad y mi tierra, Jaén, que por residir y ejercer allá, se ofreció a formarme quirúrgicamente ; así es que desde finales de los setenta del pasado siglo no he parado de ir tanto a su hospital Valle de Hebrón como a la privada Clínica del Remedio. Y esa tierra ha sido, sin lugar a dudas, mi segunda casa, mi segunda patria, aparte de otras profundas y complejas razones emocionales. Continuar leyendo “El ZIKA Y EL SENY”

LAS RAMBLAS

Escribo desde la estupefacción, el sobrecogimiento y toda la rabia que nos produjo tanto lo vivido el pasado jueves, día diecisiete, como por caer ahora en la evidencia de que aún no nos hemos dotado de medidas preventivas o disuasorias que nos pudieran proteger en el futuro, viviendo tan  enfilada como vivimos, en los desprotegidos y accesibles campos de batalla de nuestras ciudades, en donde el moderno terror yijadista nos tiene amedrentados, asustados, mientras que políticos y medios televisivos parlotean y parlotean sobre los viejos tópicos, tan enervantes como usados, los de no tenemos miedo, lo de recuperar la normalidad o aquél otro de que la ciudad está dispuesta a seguir viviendo. Qué remedio queda. La hueca palabrería de siempre y del mínimo esfuerzo, la de las frases hechas y del hablar por no callar. Los tics verbales de Pero Grullo. Continuar leyendo “LAS RAMBLAS”

LA JUBILACIÓN MÉDICA Luis Manuel Aranda González

Tiene los mimbres de la propia vida. Hecha de vivencias agridulces, posiblemente tan diferentes entre sí, que de su buena o mala condimentación previa, puede resultar desde un liberador estofado a la pérdida del cielo en la propia tierra.

Los médicos también podemos acabar de la misma manera, tras completar bien una vida llena de auténtico significado, tratando y resolviendo los problemas de gentes más o menos necesitadas, o por el contrario, liberados, decía, si se ha tenido la desgracia de ejercer en un pequeño horno existencial, de esos que llegan a quemar, ya por presión asistencial, por falta de tiempo o medios, por los riesgos inherentes a la especialidad, neurocirugía. por ej., o incluso por algo más elemental, por haber tenido que llevar colgado de la chepa, todos los días, al incompetente y digitocrático compañero político de turno, más proclive al estudio del coste-productividad-efectividad y a mirar por encima del hombro a los camaradas, que a estar tras las crudas tragedias humanas o el estrés quirúrgico de los demás, los auténticos sufridores de la Cosa. Algo que hicieron, sin duda, y salvo honrosísimas excepciones, por no tener talla, implicación o empatía capaces de conmoverse de continuo con los pequeños o grandes problemas de sus pacientes…los usuarios, como despectivamente les gusta llamar últimamente, mientras la mayoría de sus compañeros prefirieron desde siempre quedarse al pie del cañón y pensando, divertida y desdeñosamente al verlos, en el viejo y certero refrán…”herradura que chacolotea, clavo le falta”.

Continuar leyendo “LA JUBILACIÓN MÉDICA Luis Manuel Aranda González”

CALLE DE LA BASURA

Ejerciendo de nuevo el noble deporte de la participación ciudadana

Y de la vergüenza ciudadana. Es como me la ha definido un amigo radiólogo venido desde Madrid ,tras bajarse del Ave y encontrar su acera de salida no solamente negra, barnizada con los incívicos mil chicles pegados, sino porque además, al subir andando hacia el centro por ella, la calle Zaragoza, ha seguido con la peculiar lectura radiográfica que nos ocupa. De esas que dejan al paciente paralizado, haciéndole sudar de dolor y asombro. Continuar leyendo “CALLE DE LA BASURA”